Consejos para una típica visita turística de medio día

Visita Básica al Cañón del Río Lobos

Paseo a la Ermita de San Bartolomé y Mirador de la Galiana


Aunque el Cañón ofrece múltiples posibilidades de excursiones y rutas que nos pueden ocupar varias horas e incluso días, hay una visita ineludible en la primera toma de contacto con este singular espacio natural, que consiste en el paseo hasta la ermita de San Bartolomé. Se trata de un paseo muy sencillo y accesible para todo el mundo que se puede realizar en un máximo de un par de horas.

Y por otro lado, ninguna visita es completa sin disfrutar de la vista panorámica desde el mirador de la galiana...

La Casa del Parque


Para comenzar la visita es recomendable hacer una primera parada en el centro de visitantes de la Casa del Parque en Ucero, para a continuación acceder al Cañón por la entrada situada al pie de la cuesta de la Galiana. Ya desde la carretera vemos las impresionantes paredes del Cañón, muros de piedra caliza que se elevan en vertical hasta 200 metros, con formaciones rocosas muy llamativas y juegos de colores en la piedra.

mapa de visita básica al cañón del río lobos

Aparcamientos


Un camino asfaltado nos permite avanzar en coche unos 2,5 km ya dentro del Cañón. Existen tres zonas de aparcamiento. Nada más entrar en el Cañón, la zona de Fuente Engómez cuenta con bar y zonas de merendero. Los otros dos aparcamientos se encuentran en el paraje de Cueva Fría (a 1,3 km), donde hay una caseta de información, y en Valdecea (a 2,5 km), donde hay una fuente de agua potable. En épocas vacacionales, fines de semana de julio y durante el mes de agosto el tráfico rodada no puede continuar más allá de Cueva Fría. Es conveniente consultar en la Casa del Parque las fechas de cada campaña.

La Senda del Río


Desde Valdecea hay unos 1200 metros hasta la explanada de la ermita, y para realizar este trayecto tenemos dos opciones. Por un lado podemos seguir la Senda del Río, que supone superar alguna pequeña dificultad como cruzar el río por piedras pasaderas, y por el otro lado se puede continuar por la pista forestal, un paseo que se puede hacer incluso con sandalias y cochecitos de bebé.

Ermita de San Bartolomé


La estampa de la ermita en un paraje espectacular y rodeada de una naturaleza majestuosa hace fácil comprender la atracción que ha ejercido y ejerce en el imaginario popular. Ciertamente se trata de un lugar mágico donde todo se une para crear un enclave de gran belleza plástica. La ermita se encuentra situada sobre un meandro del río Lobos, con sus pozas llenas de nenúfares, ranas y libélulas, y bajo el abrigo de unos altos farallones de piedra anaranjada.

La ermita, de estilo románico, data del siglo XII. Destaca por su colección de canecillos con enigmáticas figuras labradas en la piedra, y su notable rosetón con estrella de cinco puntas, hoy adoptado como logotipo del parque natural. La ermita se puede visitar, en un horario limitado (ver página anterior), y se abre el día de la romería de San Bartolomé (24 de agosto). En ocasiones también se celebran bodas aquí

Cueva Grande y El Balconcillo


Entre los nidos de buitres que pueblan estas paredes se abre una gran oquedad en la piedra caliza conocida como Cueva Grande, que alberga en su interior muestras de arte rupestre. Y delante de la ermita una bonita pradera verde, para enmarcar la foto, y unos grandes árboles donde protegernos del sol en verano.

Junto a la ermita un pequeño camino permite subir al denominado "balconcillo" y a través de una ventana natural en la roca contemplar unas vistas panorámicas de esta zona del Cañón.

Colmenar de los Frailes


Antes de regresar al parking, existe la posibilidad de seguir andando un ratillo por el cauce del río Lobos, siguiendo la Senda del Río. A partir de la ermita el Cañón se va estrechando, y a lo largo de 5-6 kilómetros podemos disfrutar de una de las zonas más entrañables del parque. A la vuelta de un par de curvas llegamos al paraje llamado el Colmenar de los Frailes, donde veremos unas viejas colmenas tradicionales colocadas en una repisa sobre la pared de roca. A medida que avanzamos iremos encontrando bonitas pozas llenas de nenúfares y un ejército de ranas.

Mirador de la Galiana


De vuelta al coche es muy recomendable subir al Mirador de la Galiana. En 3 km subimos un precioso puerto de montaña y llegamos al mirador donde podemos disfrutar de una vista fantástica sobre las altas paredes del último tramo del Cañón, y por el otro lado sobre el pueblo y castillo de Ucero, y más allá donde la vega del río se abre hacia la inmensidad del paisaje soriano, con las montañas del Sistema Central al fondo.